Empresa 2.0 vs empresa tradicional

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En el presente artículo se van a abordar cinco puntos de diferenciación entre la cultura empresarial de aquellas compañías que mantienen un estilo de tradicional management, en contraposición con el novedoso punto de vista que ofrecen las empresas 2.0.

No se trata de identificar cuál es el mejor formato,  sino tener en cuenta cuáles son los valores que elegimos para caracterizar la gestión de nuestra empresa, siempre encaminados a alcanzar el máximo de productividad y beneficio.

Hay que tener en cuenta que en el presente articulo nos vamos a referir a empresa 2.0 cuando hablemos de un tipo empresarial que se base en el emprendimiento, con base tecnológica y con un modelo de negocio innovador, con una gran proyección de crecimiento pero poco tiempo en el mercado. Por el contrario, nos referimos con empresa tradicional a aquellas que se basan en un emprendimiento tradicional, y con un menor riesgo.

A continuación, se desarrollan varios puntos, con el objetivo de identificar cuáles son los pros y contras de cada formato de empresa.

Equipo y organización

El modelo de gestión de las nuevas empresas, empresas 2.0.,  centra su foco en el equipo, y propugnan la máxima de que, si el equipo de personas no funciona, la empresa no saldrá adelante. Por otro lado, en las empresas de management tradicional, la consideración de los empleados se limita a un número, de fácil sustitución en la fórmula de la productividad.

El nuevo modelo de empresa 2.0 apoya que el equipo es fundamental para la compañía. Una empresa no tendrá éxito sin un equipo comprometido y unido

En lo que concierne a la estructura de jerarquización de la empresa tradicional vs la empresa 2.0, también se encuentran notables desigualdades.

Las empresas tradicionales jerarquizadas buscan la obtención del máximo beneficio a través de la máxima inspección y control de las operaciones y actividades que realizan sus trabajadores; así como la propia circulación de la información, y órdenes de mando entre ellos.

Las empresas innovadoras se caracterizan por romper con este modelo, cambiando el sistema jerárquico por un sistema de red en el que todos sus componentes están conectados y no existe una pirámide horizontal, sino un esquema más plano de categorías, también buscando el máximo beneficio.

Flexibilidad

Se puede decir que las empresas con estándares tradicionales tienen como meta la estabilidad de sus operaciones, pues se considera garantía de mantenimiento en el tiempo de la empresa. Esto da lugar a burocracias en el ambiente de trabajo que no son de ayuda a los trabajadores.

Mientras, las empresas innovadoras, por su propio ADN, están acostumbradas a los vaivenes, rechazando los procesos lentos y premiosos y desarrollando un sistema de control de las operaciones flexible.

Otro de los valores del nuevo tipo de empresa es ofrecer mayores opciones para la flexibilidad de sus equipos que no tiene por qué afectar en el trabajo

Este valor también se proyecta sobre los propios trabajadores, pues en las empresas 2.0 se suele abogar por el trabajo flexible. Es la propia estructura de la empresa lo que impide que la pieza salga del puzzle. Cada empleado se auto somete a las exigencias de su labor y se autocontrola, es decir, no se atiende a costumbres en desuso, que lo único que consiguen es que la competitividad y el mal ambiente aumente.

Salir a la hora estipulada, no entrar a trabajar a primera hora, tomarse un descanso para hacer deporte… todo ello son hábitos que pueden ser mal vistos por tus compañeros, pero, en realidad, no influyen en la productividad de los trabajadores.

Las grandes empresas están empezando a darse cuenta de esta realidad y están creando soluciones y reglas que incentivan a la flexibilidad laboral.

Poder de mercado

En este punto, la tónica general cambia, y son las empresas 2.0 las que tienen que hacer un esfuerzo por adaptarse y crear soluciones diversas para atajar el déficit de poder de mercado frente a grandes empresas ya consolidadas.

Las empresas tradicionales, que ya tienen un nombre en el mercado, optan con esta ventaja, mientras que las 2.0 saben que tienen que competir con ellas.

Las empresas 2.0 necesitan abrirse hueco en el mercado y por eso tienen que innovar, mientras que la empresa tradicional se centra en los beneficios

La consolidación en el mercado hace que las empresas tradicionales consideren su finalidad la generación de beneficios, de modo que puedan continuar con su actividad en el tiempo como venían haciendo hasta el momento.

Por otro lado, las empresas 2.0. están más interesadas en demostrar su potencial y buscar inversores que apoyen su proyecto, pues su máxima es innovar en el sector en el que se están desarrollando.

Capacidad de inversión

La capacidad de negociación y de inversión es un condicionante muy fuerte en el mundo de los negocios, pues otorga o quita poner entre las partes que se enfrentan a un acuerdo. Como se puede prever, las grandes empresas, que poseen unos grandes márgenes, presentan esta ventaja frente a las nuevas empresas que comienzan a operar en el mercado.

Las nuevas empresas 2.0 deben apostar por sus ideas y tener una gran capacidad de negociación mientras las empresas asentadas tienen mayor margen

Sin embargo, este hecho no puede desalentar a las empresas 2.0 que confíen en que cuentan con una idea que puede resultar novedosa en el mercado.

Existen varios medios para conseguir financiación en el panorama empresarial que no se deben dejar de lado, tanto por la originalidad que suponen como por las posibilidades que pueden suponer para una empresa que está empezando. Hablamos de las aceleradoras e incubadoras, de las que ya nos ocuparemos en otro momento.

Satisfacción y relación con el cliente

El tipo de empresa tradicional que conocemos, cree que ya conoce a sus clientes, pues ya ha conseguido en cierta manera un posicionamiento en el mercado y en la mente de estos.

De este modo, la conexión con los clientes se reduce al mínimo y las estrategias para conocer las necesidades de estos son las convencionales que no aportan nada nuevo. Se estandarizan procesos y se apuesta por la fidelización de clientes dispuestos a esta estandarización.

Las empresas innovadoras se caracterizan por ser la respuesta en términos de organización ante el desarrollo de nuevas necesidades en la sociedad. De este modo, las empresas 2.0 buscan mimetizarse con sus clientes y sus empleados, pues tendrán éxito en la medida en que su oferta se corresponda con lo que el mercado necesita.

En definitiva, ambos modelos de gestión tienen unas características a considerar interesantes dependiendo de muchos factores. La pregunta es ¿quieren las empresas avanzar en su modelo de estructura hacia la mejora?

 

Author: Pedro Lemos Gomes

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